¿Britney Spears pide ayuda a gritos a sus fans?

Por Pablo Ignacio Cándia – @Paignacio
El angustiante y solitario presente que vive la princesa del pop.

Britney Jean Spears sin duda es una de las estrellas más importantes de la historia de la música, su icónica canción “Baby one more time” estrenada en 1998 la corona como la princesa indiscutida del pop, misma princesa que hoy cautiva en su propio castillo pide ayuda a gritos, a los que, sin duda, a lo largo de su carrera, han sido sus más fieles aliados… sus fanáticos.

Un alto nivel de preocupación entre su fanaticada han causado las últimas publicaciones e interacciones que la cantante ha tenido con ellos por medio de su cuenta personal de Instagram, única vía de comunicación a la que tendría acceso Spears. Y es que lo que partió hace una semana como una mera casualidad se convirtió en una reveladora y gráfica respuesta por parte de Britney pidiendo ayuda a gritos.

Si eres uno de los que se ha reído con sus últimas imágenes publicadas, sus curiosas coreografías o incluso sus propias clases de yoga, ten por seguro que esto no te hará reír.

El sábado 27 de julio la cantante publicaba en Tik Tok (¿realmente ella está a cargo?) un video en donde se le veía feliz bailando y dentro de los miles de comentarios fue destacado uno para la cantante; “Si necesitas ayuda, viste de amarillo en tu próximo video” y pasaron solo 5 días para que la intérprete de “Toxic” compartiera, ahora por Instagram, un video luciendo una blusa amarilla con el mensaje “Estaba tan emocionada que me puse mi blusa amarilla favorita y tuve que compartirla” 

Hasta ese minuto una mera coincidencia que una semana después fue evidenciada por sus fanáticos y por el movimiento #Freebritney, que busca lograr la libertad de la cantante, quienes la pusieron a prueba una vez más para ver qué era lo que ocurría… Las respuestas por parte de la princesa del pop no se harían esperar…

Esta es una secuencia de imágenes publicadas en los últimos días con las peticiones de algunos fanáticos y las respuestas de Britney en orden cronológico:

seguidora le escribe “publica flores otra vez si necesitas ser liberada”

Britney dos días después publica una foto con flores tal como se le pidió su fanática y en la misma publicación otro seguidor le escribe “si estás en peligro, viste de negro”

Y al día siguiente Britney complace a su seguidor, publica una foto vestida de negro y da a entender que sí está en peligro.

Sí, ella se está comunicando, Britney nos está hablando, está pidiendo ayuda a gritos y nadie, absolutamente nadie está haciendo algo por ella, pero ¿Qué pasó para tener a nuestra princesa del pop en este estado?  ¿En qué momento el fenómeno Britney Spears se convirtió en una esclava de su propia vida?

Descenso a los infiernos

Para entender esto hay que remontarse al fatídico febrero del 2007, cuando Britney comienza a perder el control, ingresa a un centro de rehabilitación en el que está menos de 24 horas y al día siguiente se rapa la cabeza, ese sería el puntapié inicial de una seguidilla de problemas públicos que ya todos conocemos. Un año más tarde en enero del 2008  su padre, James Spears, solicita al poder judicial que se le otorgue una conservatorship  sobre su hija, una medida legal de Estados Unidos, también existente en Chile, que permite a una persona tomar el total control en cuanto a decisiones personales y financieras de otro individuo se refiere, medida que normalmente es usada para personas que están en estado vegetativo, pero con la promesa de que sería retirada cuando Britney retomara las riendas de su vida… eso nunca pasaría.

Desde ese momento su equipo saca a la cantante de gira por todo el mundo para promocionar su disco “Circus” lanzado ese mismo año y en paralelo, su padre hace los trámites legales para que su hija sea declarada mentalmente insana. De aquel instante, Britney nunca más tuvo el control de su dinero, de su carrera, de contratar a sus propios abogados, de escoger a sus equipos de trabajo y ni siquiera poder manejar su propio auto.

Han pasado 12 años y esta mujer declarada interdicta por su propio padre ha grabado 4 discos, ha hecho 3 giras mundiales, mantuvo una residencia en Las Vegas por 4 años, ha sido parte de Factor X y se ha presentado en innumerables premiaciones y festivales de música.

Teorías y conspiraciones 

Así, con una evidente violación a sus derechos humanos por parte de su progenitor, llegamos a enero del 2019 con una inesperada cancelación de su nuevo show en Las Vegas, por supuestas intervenciones hospitalarias que habría sufrido su padre, al que solo semanas después, lo vimos disfrutando en un evento social por redes sociales y en paralelo, éramos testigos de la abrupta desaparición de Spears de la primera plana pública.

Han sido los mismos fanáticos que se han dedicado a esclarecer los hechos… y es que cada suceso es digno de análisis y durante el último tiempo han ido surgiendo en las redes sociales distintas teorías, pero una realidad aún más turbia estaba por conocerse.

Britney estaba siendo obligada a tomar medicación no prescrita y luego de años de negarse a tomar las drogas que su equipo de trabajo le estaba dando (equipo escogido también por su padre) deciden encerrarla en contra de su voluntad en un Centro de Salud Mental el 4 de abril. El 23 del mismo mes, la cantante ya se encontraba en su hogar y enviaba un mensaje a sus seguidores aclarando y desmintiendo todo lo que se estaba diciendo de ella y de su equipo.

Meses más tarde, junto a Lynne Spears su madre, intenta apelar a la medida cautelar impuesta por su progenitor, pero no logran absolutamente nada y es ahí cuando nace el movimiento #FreeBritney, que demandan su pronta liberación legal y que la dejen hacer su vida en paz.

Hoy noticieros, matinales y programas de espectáculo de Estados Unidos hablan del estado actual de salud de la cantante, cuestionan el control excesivo que el padre de Britney ejerce sobre ella  y especulan acerca  del incierto futuro de su carrera, pero son años los medios no oficiales, blogs, y ex  trabajadores de la princesa del pop que llevan dando sus testimonios, entregando información de primera fuente y tratando de destapar uno de los caso más impactantes de violación a los derechos humanos a un artista vivido en la historia de la música.

Los presuntos mecanismos de control de Jaime Spears, habrían llegado, incluso, a haber chantajeado a la cantante con quitarle sus hijos, que desde septiembre del año pasado están bajo la custodia completa de su ex marido Kevin Federline y hasta el momento no existe contestación oficial por parte de la familia de la estrella.

Según los datos recabados por sus fans, la artista paga 1,1 millones de dólares en gastos de tutela, incluyendo el sueldo de 100.000 dólares de su padre y otra gran suma a un abogado que no ha elegido ella. Spears solo recibe una pensión de 1.500 dólares a la semana para sus gastos personales y puede usar el dinero solo a través de un código numérico al hacer alguna compra.

No hay registros médicos que acrediten que sufre algo más que bipolaridad, trastorno que padecen otras artistas como Selena Gómez, Demi Lovato o Mariah Carey, sin embargo, hay declaraciones judiciales en donde se registra que sí fue forzada a tomar calmantes y medicaciones que su diagnóstico médico no requiere.

El caso involucra a mucha más gente que a su papá. Hay abogados, jueces, managers y tutores legales cobrando sueldos altísimos por perpetuar esta situación legal.

Al día de hoy, #FreeBritney ha tomado aún más relevancia dada la próxima fecha de revisión de su tutela, este miércoles 22 de julio y artistas como Cher, Paris Hilton, Miley Cyrus, Courtney Love, Rose McGowan, Heidi Montag y muchas más han salido públicamente en apoyo al movimiento. Un movimiento de los amantes de sus canciones que buscan devolverle a la diva de 38 años su propia voz, su propia vida.

 

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